Cuando era una adolescente, y me peleaba con mis padres a grito pelao (sí, lo hacía, y con portazos… Yo ERA el diablo, y sin vestirme de Prada), mi refugio habitual era el baño. Me ponía frente al espejo y lloraba. No sé por qué, pero me proporcionaba una paz enorme, mucho más que zambullirme en mi almohada, o que encerrarme en la habitación.
No sé si es por eso, o simplemente porque sí, pero desde siempre que me gustan mucho los cuadros que tienen el baño como escenario. Mis preferidos, los estudios de Antonio López en el cuarto de aseo de su estudio de los años 70s, con perspectivas imposibles y precisión de cirujano. Pero ya sabéis todos que es que yo con este hombre no tengo perspectiva, lo adoro y punto… Pero hay más, mucho más… Como algunos de los que os enseño aquí:
Comparten nombre, y talento. Madremía, qué bonitos y qué sugerentes son los cuadros de estas dos mujeres… Los colores, el detalle en algunos elementos, el caos en otros, la ausencia de terceros… Buah, me encantan.
© Cristina Troufa & Christina Liu
De la realidad atisbada desde la ranura de una puerta, al más puro estilo voyeur, a los monstruos que se meten en nuestra bañera… De Francia a los USA. Del universo masculino al femenino. Del amor al amor, puros.
© René Gruau & Jen Corace
Y de regalo…














4 comentarios
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07/06/2012 a 3:21 PM
Sara
Pero no se supone que tú deberías andar toda atareada organizando el súper evento tremens de mañana en lugar de flashearnos con súper posts como éste? Qué grande eres, la ostia!!!
07/06/2012 a 4:21 PM
noemozica
Calla, calla… ¡¡Que me va a dar algo!! Jejeje.
08/06/2012 a 7:19 AM
Conchi
Adoro a Antonio López, es mi pintor favorito.
Mucha suerte con el “evento” Disfrútalo. Bss
08/06/2012 a 8:37 AM
noemozica
Eso es porque tienes un gusto exquisito, como el mío… :p