Estoy de vuelta, tras dos semanas alejada del mundanal ruido, del infiernoso internet y del ajetreo del día a día. Ha sido un alejamiento forzado, por una operación que ha ido estupenda y que no tenía ningún riesgo, a la par que elegido (la sensación de desconexión parcial voluntaria es estupenda no, lo siguiente).
Pero aquí estoy, vivita y coleando de lo lindo. Y claro, estos días he tenido tiempo de ver cositas nuevas, quedarme con links, visitar blogs y pensar en cosas que me gustaría contaros. Intermitentemente, no creáis, que de verdad que llevo dos semanas en encefalograma prácticamente plano. Jeje.
En fin, a lo que íbamos. ¡¡Que levante la mano quien no esté absoluta y eternamente enamorado de estas esculturas!! Madremíadelamorhermoso. Yo es que fue verlas y caer rendida. Que sí, que ya sé que a mí me das hiperrealismo e hiperventilo (ya veis que todo muy a lo grande, menos lo del hipermercado, que me saca de quicio), pero es que… ¡¡Son una auténtica genialidad).
También debo reconocer que me resulta ciertamente inquietante el nivel de realidad, sentimientos y “piel” que uno llega a ver, tocar y experimentar al ver estas esculturas de madera. La genialidad al servicio del arte. Sr. Bruno Walpoth, a sus pies.













3 comentarios
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25/06/2012 a 12:11 PM
Willy Ollero
bienvenida de vuelta al mundo cibernetico!
y dices que son de madera? alucino. Preciosas.
25/06/2012 a 12:18 PM
Sésame
Joooooder… pero si son brutales!
Acabo de morir de una hiperventilación como las tuyas.
Besos luneros
10/08/2012 a 11:52 PM
Ceci - CukiMuki
Que barbaridad, son súuuper reales. Pareciera que estoy viendo la foto de alguién.