Reajustar la rutina, los actos cotidianos, el día a día, aquello que haces sin pensar. Reajustar los sentimientos. Reajustar el presente, y el pasado. Volver a funcionar. No querer. Actuar como la quinceañera que no fuiste en los treintaypico que una tiene. Vivir.

Intentar desesperadamente que el café tenga el mismo sabor, que los paseos te devuelvan la misma tranquilidad. Que lo que ya no es, sea.

Abrazos que no volverás a dar.

Toda una vida a la que renunciar. Toda otra por vivir. Porque llega un momento en que tenemos que renunciar a esa vida que teníamos pensada para dedicarnos a vivir la que está pasando en realidad…

Imagen by noemozica
About these ads