Ahora mismo, me caeis tirando a mal la gente de Bilbao, alrededores, y visitantes ocasionales en los próximos tres meses. Así os lo digo, sin tapujos y a bocajarro.

Jooooooooooooooooolín, retrospectiva (qué digo retrospectiva… ¡¡RETROSPECTIVACA!!) de Schiele, uno de mis top 10 in the world, en el Guggenheim de Bilbao.

¡¡Afortunados!! ¡¡Que sois unos afortunados que dais rabia!! ¡¡No os la perdáis, por favor de los favores!! Que ver las maravillas que pintó este hombre en directo, es una de esas experiencias que ningún amante del arte debería dejar de vivir, por lo menos, una vez en la vida. Yo he tenido la suerte de visitar Viena y sus museos y, creedme, la fuerza de la obra de Schiele es abrumadora (como también lo es, para mí, la de Hoppper, ante cuyos cuadros he llorado, López, Pollock, Millet o Vermeer).

Cerca de 100 obras entre dibujos, gouaches y acuarelas. Un recorrido por la vida artística del pintor austríaco que convirtió lo feo en bonito, lo sexual en erótico, lo erótico en normal y lo histriónico en realidad. ¡¡Viva el expresionismo austríaco de Egon Schiele!! ¡¡Viva!!

Y por cierto… ¡¡Quiero ese Catálogo!! ¡¡Qué pintaca!! Y con ensayo del director de la Albertina… ¡¡Aish!!

Imágenes by Egon Schiele