Mi San Colorea

Hay veces que cuesta mucho escribir de algo, porque hay que dejarlo reposar, permitir que las emociones se recoloquen, que lo que has vivido hable por sí solo, que la euforia o la impresión del momento no emborronen la experiencia… Se trata de que lo que fue, sea, y respire, y siga su curso. Y, entonces, las palabras salen solas.

Mi estancia en San Colorea fue maravillosa y, a la vez, de una dureza inusual. San Colorea es como una Tela de Araña, que te atrapa. Meterse en una casa, en la sierra de Cazorla, rodeada de desconocidas durante 10 días es, cuanto menos, una experiencia de la hostia. Si añadimos en la ecuación a dos niños, dos señoras de edad considerable, artistas como la copa de un pino, olores penetrantes (tengo un problema ENORME con los olores, porque mi olfato está hipertrofiado y lo que a la gente le huele 1, a mí me huele 100), horas eternas de costura y de encuadernación, comida estupenda, un pueblo maravilloso, buena gente, muchas horas para pensar, una hamaca en el patio y heridas que todavía no habían cicatrizado, nos encontramos con que la experiencia de la hostia se convierte, casi casi, en experiencia vital.

Recuerdo con un amor absoluto la paciencia de Carolina Leveroni para enseñarnos a coser en el Taller de Costura, la sonrisa siempre en la boca de Paqui, las artes seductoras de Vicente, la alegría de María cuando la pinté de Princesa (que es lo que era, sin duda alguna), el amor incondicional de Rosa a sus hijos, las anécdotas de su madre, las cuestas interminables, el ritmo suave y pausado, pero siempre en marcha, de Luisa y Rosario, los dibujos de Paula Bonet (fui la única que me quedé sin… Quizás así tengo excusa para volver cuando esté ella :D), las casas y los árboles de Ana Bustelo, la sensación de que la gente es buena y amable porque sí, el eye liner de Anna y su acento familiar, la calma que transmitía Rocío pese a ser un manojo de nervios, la rúcula del huerto, las manos de Javi, el impacto de los parecidos, las cervezas con su tapa, los encuentros inesperados, las risas de barbacoa, el baile del 15 de agosto, las botellitas de vino mano a mano, la satisfacción de ver la labor terminada, el quebrantahuesos, el gozo de pensar que el taller de encuadernación que impartí gustó y les será útil, y tantas otras impresiones, momentos y recuerdos que es imposible glosar.

Recuerdo con más amargura la sensación de soledad absoluta que me embargó por momentos (aunque en otros, la disfruté muchísimo), el sentimiento de no pertenencia, la sensación de ser pequeñita (no es fácil estar rodeada de tanto talento), el aislamiento, la caída en el río (qué guantazo me di, madremía), las vueltas a la cabeza, los pensamientos torcidos, las tiritas en el alma y la fragilidad del corazón…

Pero todo eso fue necesario para el renacer. Para llegar a Barcelona más fuerte, curada, libre de tiritas y de lágrimas en los ojos. Para  tener, de nuevo, unas ganas de escribir irrefrenables, volver a colaborar con gente, ponerme a coser como si lo hubiese hecho siempre, dibujar cosas aunque no salgan bien, decir que sí a un proyectazo chulísimo que ya está en marcha, enfrentar amistades que se iban a pique, hablar con quien ya no duele hablar, y volver a ser YO.

(Si queréis saber mi experiencia en Cazorla, y ver fotos, podéis leer mi post aquí).

Imágenes by noemozica, San Colorea & Paula Bonet
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Hecho Por Mí

Jimmy Flores es un emprendedor nato y un filántropo del ciberespacio. Lo conocí hace ya bastante tiempo, con su proyecto Yo Coso, en el que enseñaba patronaje y técnicas de cosido mediante vídeos la mar de entretenidos y didácticos. Además, sabe rodearse de gente súper interesante, como la maravillosa Carolina Leveroni y el resto de organizadoras, colaboradores y patrocinadores, por no hablar de  que tiene la fuerza y energía suficientes para montar un sarao como Hecho por Mí.

Me parece un verdadero milagro que, en los tiempos que corren, siga habiendo gente capaz de montar eventos tan fantásticos como éste, sin esperar llenarse los bolsillos con ello, y por el simple placer de juntar a gente a quien le encante coser, tenga inquietudes y espíritu emprendedor.

Así que no me pude resistir a hacerle una pequeña entrevista a Jimmy… ¡¡Espero que os guste!!

Y recordad… Si el día 22 de octubre estáis por Madrid, no os olvidéis de dar una vuelta por Hecho por mí… Hay un montón de Talleres y Charlas, conocerás gente interesante y aprenderás un montón. ^_^

Además, si vives fuera de la capi, y no te viene bien ir, podrás seguir todos los actos en directo, por internet. ¡¡Ah!! Y puedes apoyar el acto y ser súper cool con un acto tan simple como comprarte ésta camiseta.

Imagen & Video by Hecho por Mí