Lo que fueron mis Talleres de Encuadernación

Hace apenas diez días, impartí dos Talleres de Encuadernación Japonesa en el Atelier de Mónica Custodio. Aunque no era la primera vez que me ponía ante la titánica tarea de enseñar (ya había impartido clases de cosido japonés en San Colorea (Cazorla, Jaén) y en Gavà, y otro Taller de Monederitos en Barcelona), creo que era la vez que estaba más nerviosa…

Dos grupos de 8 y 6 personas, en un solo día, imponen. Unos patrocinadores de lujo, como Raima (papel), DMC  (hilo) y Monnadas (ilustración), te obligan a querer superarte. Y un espacio tan especial como el del Carrer Pedreres, hace que lo no es precioso, no quepa.

La experiencia fue SÚPER ESPECIAL, MUY MUY MUY ILUSIONANTE y absolutamente DELICIOSA. Todas y cada una de las alumnas (¡¡y el único alumno!!)  fueron únicas y auténticas, y se llevaron dos (¡¡y hasta tres, en el grupo de la tarde!!) libretas a su casa, totalmente acabadas y tuneadas.

Me flipó ver las variaciones entre los grupos. Los estilos completamente diferentes que salieron por la mañana y por la tarde. Es como si no hubiesen tenido los mismos papeles, la misma profesora, o las mismas enseñanzas… En serio, muy curioso, y muy guay.

[A la derecha, las del turno matinal y a la izquierda las menos madrugadoras]

Por los post que me le han dedicado al taller (mil y una, y otras mil, gracias a Mon, a Anna y a Sara por sus preciosas palabras y sus fantásticas fotos), por los mails que he recibido a posteriori, y por las palabras de aquel día, deduzco que la gente se lo pasó pipa, comieron cupcakes y galletas a gogó, se rieron mucho, aprendieron rápido, acabaron satisfechas y piensan darle mucho uso a lo buenamente les enseñé… Por todo esto, y mucho más, yo estoy FELIZ.

Y os adelanto que es muy posible que repita experiencia en Madrid, de cara a Abril, y en Barcelona en Abril-Mayo… ^_^

Imágenes by Fácil y Sencillo (1, 3, 9, 11)  Mónica Custodio (2, 4-8, 10) y Decibelios en la Panza (5)

Patrocinadores de los Cursos de Encuadernación Japonesa

Estoy tan contenta que podría ponerme a cantar y bailar una canción de los Chiripitiflauticos en medio de Las Ramblas sin vergüenza ninguna. Y ya es decir, porque aquí donde me veis, soy una vergonzosa irredenta…

En fin, a lo que íbamos… ¡¡Que tengo DOS PEDAZO DE PATROCINADORES para los cursos de Encuadernación Japonesa!! Chicas (digo chicas porque, por el momento, todas las que están apuntadas lo son… Pero que conste que los muchachos seréis más que bienvenidos), vamos a tener unos papeles hechos a mano, unos hilos y unos dibujos tan tan tan tan bonitos para las portadas de vuestras libretas y los lomos, que no os lo vais ni a creer…

RAIMA

Compro en Raima desde hace tantos años que ya no recuerdo cuándo empecé a ir. Es la tienda más bonita del mundo, con un gusto exquisito en la exposición de sus productos, una gama de precios desde el más asequible al más prohibitivo, unos productos que van desde una simple goma de borrar a una Pluma Montblanc y una sección de Papelería que quita el sentío, vacía las tarjetas de crédito y lleva a un estado de felicidad infinito…

En la planta de entrada, se puden encontrar libretas fantásticas, colecciones de lápices, plumas, bolígrafos, gomas etc. de Pantone, álbums de fotos de tela y de papel, Moleskines de todas las formas y tamaños, bolsas, carteras, material escolar, productos de escritorio de las mejores marcas, y mil cosas y detalles más… Y si no tenéis suficiente, podéis cruzar la calle y entrar en La Carpeta Paperería, y seguir flipando con sus sellos, sus minas de colores, sus bolígrafos y toooooooodos sus productos… Ufff, ufff, ufff… ¡¡Es que es pensarlo y frotarme las manos!!

Pero lo mejor llega en la 1a Planta… El paraíso de los papeles hechos a mano. Y cuando digo paraíso, no exagero… Todos los estampados y colores posibles, con diferentes acabados, texturas y grosores, ordenados por tonalidades y en un estado de conservación ideal. Además, tienen también papeles industriales, servicio de corte a medida y de encuadernación (pero eso no lo vais a necesitar más :D), ¡¡y hasta de imprenta!! Ir allí, para mí, es como ir al Parque de Atracciones… ¡¡Me lo llevaría todo!! (Y si vais perdidos, cualquiera de sus eficientes dependientas os ayudará a encontrar aquello que busquéis).

Este fin de semana haré unas fotitos de los papeles que Raima ha seleccionado para nuestro curso, y os los enseñaré, en un preview… ¡¡Os van a encantar!! ^_^

DMC

Yo bordo desde que era pequeña. Me enseñó mi prima, en el pueblo, cuando yo tenía sobre 6-7 años, y la verdad es que siempre he disfrutado haciéndolo… Además, se me da bien, para qué engañarnos… Y, siendo sinceros, siempre he sido fiel a DMC. Me parecía que tenía una gama de colores más chula que el resto, y también mejor calidad…

Además, creo que están haciendo una labor estupenda en la reactivación de las labores craft, apoyando cursos e iniciativas chulísimas, y patrocinando eventos muy guays…

Encima, últimamente están dándole fuerte a promociones a súper buen precio, y apostando por nuevos hilos y tonalidades que son una pasada, como los Natura, que ¡¡me flipan!!

¡¡Por eso di saltitos de alegría cuando vi los hilos que me habían enviado para el Curso de Encuadernación con Cosido Japonés!! Ya veréis, vais a tener las libretas más bonitas de este lado del Universo, sin duda alguna…

MONNADAS

Y last, but not least, Mónica Custodio, la anfitriona más divertida que se puede imaginar, la artista más buenrollera del mundo, la amante del arte, las libretas y la vida más entusiasta, y una Amiga, está preparando un dibujito especial para todas aquellas que queráis utilizarlo como portada de una de vuestras libretas… Tachán Tachán… ¿¿Qué será?? ;D

(Por cierto, alquila el «ático» de su estudio… Si te interesa, yo no me lo pensaría náh de náh, porque es un encanto, y muy easy going).

PARA INFORMACIÓN SOBRE LOS TALLERES PODÉIS CLIKAR AQUÍ O ESCRIBIRME UN MAIL A: 

noemozica [at] hotmail.es

Imágenes by  Margsand (Puerta de Raima), Diario Design (Escaparate), Raima, DMC y Mónica Custodio

Yo, la Impaciente

Una de las chicas que se ha apuntado al Taller de Encuadernación con Cosido Japonés me decía ayer, en un mail, que estaba tan ansiosa porque llegase el día que a penas podía creer que faltaba casi un mes…

Lo mismo me pasa a mí con muchísimas cosas. Desde que vi esta deliciosa receta de Charlota de Manzana (al más puro estilo Downton Abbey) en el fantástico, bonito e interesante blog de la bilbaína Biscayenne (gracias, oh red, por permitirnos descubrir webs tan interesantes como la de Ana), tuve unas ganas locas de hacerla yo. Total, que al final fue dicho y hecho. Una semana más tarde, y aprovechando que venía mi primo preferido con su novia a cenar, me animé y… ¡¡Diosssssssssssssssss!! Desde ya os digo, que se va a convertir en uno de mis postres de referencia… Es sencillo y económico, divertido de preparar, bastante ligero, relativamente sano, y tiene una combinación de sabores tan tan tan maravillosa y delicada que sólo de pensarlo… ¡¡Salivo!! (Seguí al pie de la letra la receta, excepto con el azúcar. Yo sólo le puse en una de las capas y, aún así, estaba dulcecito y buenísimo).

(Evidentemente, a la izq. la de Biscayenne, y a la dcha la mía… No tan bonita, pero de verdad, la mar de rica)

Y también ando impaciente perdida con este libro, Wildwood Chronicles… Desde que lo vi, creo que recomendado por Ana Bustelo, quise tenerlo. Poder tocarlo, y leerlo, y pasar hojas con el único objetivo de disfrutarlo, saborearlo y empaparme, visualmente, de todos y cada uno de sus detalles. Total, que el otro día, en un arranque, me lo compré en Amazon por un precio estupendo (9,50 euros). El pero es que puse el shipping a casa de mi hermano el yankee, porque sino me subían muchísimo los portes, lo que viene significando que hasta que él venga a Bcn, o yo vaya a yankeelandia a visitarlos, no «será mío»… Y ardo, ardo muchísimo en deseos… 😀

Sí, soy una ANSIAS y una IMPACIENTE… Pero es que joooooooooooooo… ¡¡La vida es corta, y hay que vivirla!! 😀

Imágenes by noemozica, Biscayenne y Colin & Carson

Mi San Colorea

Hay veces que cuesta mucho escribir de algo, porque hay que dejarlo reposar, permitir que las emociones se recoloquen, que lo que has vivido hable por sí solo, que la euforia o la impresión del momento no emborronen la experiencia… Se trata de que lo que fue, sea, y respire, y siga su curso. Y, entonces, las palabras salen solas.

Mi estancia en San Colorea fue maravillosa y, a la vez, de una dureza inusual. San Colorea es como una Tela de Araña, que te atrapa. Meterse en una casa, en la sierra de Cazorla, rodeada de desconocidas durante 10 días es, cuanto menos, una experiencia de la hostia. Si añadimos en la ecuación a dos niños, dos señoras de edad considerable, artistas como la copa de un pino, olores penetrantes (tengo un problema ENORME con los olores, porque mi olfato está hipertrofiado y lo que a la gente le huele 1, a mí me huele 100), horas eternas de costura y de encuadernación, comida estupenda, un pueblo maravilloso, buena gente, muchas horas para pensar, una hamaca en el patio y heridas que todavía no habían cicatrizado, nos encontramos con que la experiencia de la hostia se convierte, casi casi, en experiencia vital.

Recuerdo con un amor absoluto la paciencia de Carolina Leveroni para enseñarnos a coser en el Taller de Costura, la sonrisa siempre en la boca de Paqui, las artes seductoras de Vicente, la alegría de María cuando la pinté de Princesa (que es lo que era, sin duda alguna), el amor incondicional de Rosa a sus hijos, las anécdotas de su madre, las cuestas interminables, el ritmo suave y pausado, pero siempre en marcha, de Luisa y Rosario, los dibujos de Paula Bonet (fui la única que me quedé sin… Quizás así tengo excusa para volver cuando esté ella :D), las casas y los árboles de Ana Bustelo, la sensación de que la gente es buena y amable porque sí, el eye liner de Anna y su acento familiar, la calma que transmitía Rocío pese a ser un manojo de nervios, la rúcula del huerto, las manos de Javi, el impacto de los parecidos, las cervezas con su tapa, los encuentros inesperados, las risas de barbacoa, el baile del 15 de agosto, las botellitas de vino mano a mano, la satisfacción de ver la labor terminada, el quebrantahuesos, el gozo de pensar que el taller de encuadernación que impartí gustó y les será útil, y tantas otras impresiones, momentos y recuerdos que es imposible glosar.

Recuerdo con más amargura la sensación de soledad absoluta que me embargó por momentos (aunque en otros, la disfruté muchísimo), el sentimiento de no pertenencia, la sensación de ser pequeñita (no es fácil estar rodeada de tanto talento), el aislamiento, la caída en el río (qué guantazo me di, madremía), las vueltas a la cabeza, los pensamientos torcidos, las tiritas en el alma y la fragilidad del corazón…

Pero todo eso fue necesario para el renacer. Para llegar a Barcelona más fuerte, curada, libre de tiritas y de lágrimas en los ojos. Para  tener, de nuevo, unas ganas de escribir irrefrenables, volver a colaborar con gente, ponerme a coser como si lo hubiese hecho siempre, dibujar cosas aunque no salgan bien, decir que sí a un proyectazo chulísimo que ya está en marcha, enfrentar amistades que se iban a pique, hablar con quien ya no duele hablar, y volver a ser YO.

(Si queréis saber mi experiencia en Cazorla, y ver fotos, podéis leer mi post aquí).

Imágenes by noemozica, San Colorea & Paula Bonet